En Qué Creemos

Creemos en una relación real con Dios que transforma vidas.
Nuestra fe está centrada en Jesús y en vivir de acuerdo a Su palabra.

Una verdad única: Un solo Dios

Creemos en un Dios, todo poderoso, creador del cielo y la tierra y de todo lo visible e invisible, existente en tres personas distintas: Padre, Hijo y Espíritu Santo, iguales en esencia y poder.

Veracidad de las Escrituras

Creemos que la Biblia es veraz e inspirada por Dios, y describe la revelación de Dios al hombre como una infalible y autoritaria regla de fe y conducta (2 Timoteo 3:15–17).

El hombre caído y la redención

Creemos que el hombre fue creado a la imagen de Dios, bueno y honesto. Sin embargo, pecó y por consiguiente se hizo merecedor de la muerte física y la muerte espiritual, la cual es separación de Dios. La única esperanza del hombre es la redención por medio de Jesucristo, el Hijo de Dios (Génesis 1:26–31; 3:1–7; Romanos 5:12–21).

Salvación

Creemos que la salvación del hombre es un regalo de Dios que se obtiene por gracia y no por obras, a través de la fe en Cristo Jesús. El hombre es salvo por la obra de regeneración y renovación del Espíritu Santo. Creemos que es necesario cuidar nuestra salvación, para no perder el regalo de la vida eterna, con temor y temblor, y que solo en santidad veremos a Dios.

Santificación

Creemos que es una condición para la salvación del hombre, y que es la voluntad de Dios para todo creyente. Creemos que es necesaria una separación total del pecado y de la mundanalidad, una completa consagración a Dios que abarca todas las áreas de nuestro ser. Por tanto, todo creyente debe caminar diligentemente y en obediencia a la Palabra de Dios.

Los dones del Espíritu Santo

Creemos en el mover del Espíritu Santo de Dios y en los dones que Él otorga a sus hijos. Estos dones son habilidades sobrenaturales impartidas por el Espíritu Santo a los creyentes para la obra del ministerio y la edificación de la iglesia de Dios (1 Corintios 12).

Sanidad divina y liberación

Creemos que la sanidad divina y la liberación son una parte integral del evangelio. La liberación de enfermedades es provista en el arrepentimiento y es un privilegio de todos los creyentes (Isaías 53:4–5; Mateo 8:16–17). Creemos que existen fuerzas espirituales de maldad que batallan en contra nuestra, las cuales pueden ser echadas fuera a través de la liberación en el nombre de Jesús (Efesios 6:12).

Nuestra fe no solo se trata de lo que creemos, sino de cómo vivimos cada día lo que Dios ha hecho en nuestras vidas.

¿Quieres conocer más a Dios y crecer en tu fe?

Estamos aquí para ayudarte a crecer, ser equipado y caminar en el propósito que Dios tiene para tu vida.

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